Entre tiempos


Discos
Manuel Castulo
La Droguería Music, 2017
José Cenizo Jiménez


Manuel Castulo, CD “Entre tiempos”, La Droguería Music, 2017


UN CANTAOR DE PRIMERA





Sí, estamos -lo decimos ya- ante un cantaor de primera. Por derecho, jondo, seguro, grande. Manuel Domínguez Gallardo, Manuel Castulo para el flamenco (Mairena del Alcor, Sevilla, 1970), ganador de diferentes premios, más de sesenta, entre ellos el importantísimo Primer Premio de Soleá, Siguiriya, Tonás y Tientos-Tangos del Concurso de Cante Jondo “Antonio Mairena”, año 1996, o el no menos relevante primer premio del Nacional de Córdoba en 2013.

Ahora presenta su tercer trabajo discográfico, tras el inicial “Castillo en el Alcor”, editado en 2003 por Fods Records y “El corazón por la boca”, publicado en 2014 por La Droguería Music, éste último verdadero espaldarazo para la carrera del cantaor por el éxito de crítica obtenido, que lo sitúa como un cantaor señero en la línea del cante clásico de la actualidad, con un potencial enorme como demuestra en el tercer trabajo que comentamos, “Entre tiempos”.

De nuevo de la mano de La Droguería Music y del letrista e investigador Pedro Madroñal, que actúa de productor junto a Chemi López, este trabajo contiene nueve cantes de gran calidad. Las letras son básicamente del citado Madroñal, aunque hay algunas de otros autores como García Lorca, Manuel Bohórquez, amén de las populares. De esta manera, la impronta de Pedro Madroñal en el disco de su paisano es palpable en el doble aspecto de creación y producción, tareas llevadas a cabo con solvencia. Por cierto, hubiera estado bien que en el folleto aparecieran las letras de cada cante.

No esperemos grandes sorpresas, tantas veces fallidas, aquí, pues Castulo es cantaor clásico, por derecho, con una voz profunda y majestuosa, como dice Madroñal en la introducción. La sorpresa es el cante bien expresado, con hondura, un cante que sabe a tradición, pero abierta, personal. Castulo no imita, es un renacentista, sabe cultivar lo pasado, lo aprendido, para hacerlo suyo, dicho de nuevas, con vocación de perdurar, sin estridencias, con serenidad porque tiene un don especial: llegar a los aficionados.

El CD contiene nueve cantes hechos con la majestuosidad y competencia de quien domina los mimbres de los cantes seleccionados a su gusto.

1. “La leyenda del tiempo”, bamberas que hizo Camarón con letra de García Lorca, es el prometedor inicio, bravío, poderoso, incontestable, rotundo. Castulo hace los primeros versos o tercios a palo seco, imprimiendo enjundia flamenca a nivel muy alto a lo que en Camarón puede sonar cercano a lo acancionado. Hace la bambera clásica con el toque de José de Pura, que aporta matices y color al cante asentado del cantaor.

2.“Aylan Kurdi” es un taranto de contenido crítico y social dedicado a la tragedia del niño refugiado Aylan muerto en la playa cuya imagen dio la vuelta al mundo e hizo cambiar un pelín al menos la política de acogida en su momento. La letra, de Pedro Madroñal, es la siguiente:

Están enterraos en el mar
inocentes cuerpos muertos,
enterraítos en el mar,
malditos sean los tiempos
en los que se tienen que ahogar
las almas que van huyendo.

Se hace acompañar sólo del violín de Elisa Prenda y el resultado musical y flamenco es realmente hermoso y convincente, obteniendo un tema, entre los dos, penetrante, íntimo, jondo, mezcla de miel y de rabia. Una necesaria protesta sonora contra la injusticia y la falta de humanidad, una música llena de lucha, de virtud y grandeza artísticas.
3. “Triana”, seguiriyas y cabales, con el sonido preciso de José de Pura, se inicia con el “Reniego”, estilo que Tomás Pavón eternizara y prosigue con una seguiriya y cabales contundentes, felizmente agónicas, flamencas a cien por cien, sin trampa ni cartón, todo entrega y conocimiento. Esta letra de Madroñal está muy lograda:

La sangre de su sangre
de la que a mí me ha parío
se haga carne en los corazones
de los niños míos.

4. “Compadre”, por soleá, con letras populares y de Madroñal y la guitarra de José de Pura, empieza con una letra a palo seco, algo que es grato al cantaor y que ofrece profundidad. Las letras aluden a Alcalá, con asuntos de amor, referencias al tiempo o tono sentencioso, y a Niño Elías, el gran guitarrista admirado y querido por los aficionados y artistas del flamenco. Por aires alcalareños, con los Paula, Manolito María o el mismo Mairena en mente, pero también recordando a Juaniquí y otros, hace un cante pastueño, lento, seguro, intenso, de tenso sosiego, con dominio por alto y por bajo, bien ligado y resuelto.

5. “Nadie”, fandangos, lleva letra del crítico e investigador Manuel Bohórquez, la primera dice:

Nadie puede imaginar
lo que se aprecia un abrazo
cuando te faltan los brazos
que alivian tu soledad
y consuelan tu fracaso.

Aquí está presente el toque de Niño Elías, homenajeado en la letra por soleá, como indicamos, fiel acompañante durante mucho tiempo de Manuel Castulo y de tantos cantaores de su perfil. Hace una introducción brillante, trémolos a lo Ramón Montoya, un pórtico de lujo en esta colaboración, un par de fandangos en la senda del que hicieran Morente y luego el mismo Camarón aunque se advierten semejanzas melódicas con el que Antonio Hidalgo “El Pichichi” recreó a partir de influencias del fandango de Bizco Amate y que El Chozas popularizó, como comenta Antonio Ortega en Voz de canela. Bosquejo histórico de El Bizco Amate (reed. en 2016). Ahora Castulo le da su impronta y personalidad, y sale bien parado de este envite.

6. “A Perrate” es una sucesión de bulerías de pleno recuerdo a Perrate de Utrera, referencia en las letras y en la forma de interpretar, con un aire lebrijano, gastoreño y perrateño al que la guitarra de José de Pura se ajusta muy bien.

7. “Cristal y fuego” es una nana con letra de Pedro Madroñal y el violín de Elisa Prensa como compañía. Elisa hace una introducción intimista, delicada para esta nana reposada, subrayando sutilmente con el violín a lo largo de la interpretación. Veamos la letra:

Se encaja el cuerpo y el alma
entre suspiros
galopa fuerte mi sangre
no lloréis, hijos míos.

Misterio, amor y milagro,
cristal y fuego,
yo estaré a tu verita
en tus adentros

Sueña conmigo
no tengas miedo, no tengas miedo
los brazos de tu padre
son de caramelo.

Blanca nanita, Blanca nanita Marta, nanita Marta
ea la ea ea
ea la ea la nana.

8. Las alegrías “Sueño que sueño”, de nuevo con letra de Madroñal, aportan, al compás de la guitarra de José, alegría y picardía, con un Castulo airoso por alto:

El barquito de mi amor
va patrás y va palante
según soplen tus suspiros
de poniente o de levante.

Por el mapa de tu cuerpo
tienes escondíos tesoros
los corales de tus labios
y la alegría de tus ojos.

9. Termina el disco con la saeta “Amargura”, con una entrada riqueniana de Niño Elías y luego letra de Madroñal a palo seco, como es preceptivo, con un espléndido desarrollo melismático y una entrega visceral con una voz robusta.




Ha escrito Manuel Bohórquez: “Desaparecidos cantaores como Miguel Vargas y José Menese, Manuel Castulo ha venido a ocupar un poco ese espacio, sin pretender compararlo con ninguno de ellos. El espacio donde hay que dar mucha verdad y está totalmente prohibida la ojana. Ahí, este cantaor se mueve como pez en el agua”. Suscribimos estas palabras, así como las de Pedro Madroñal cuando habla de una voz profunda y majestuosa. Una voz para el flamenco clásico y eterno, el flamenco que encierra la tradición renovada, los Chopin o Bach del flamenco en una voz que los hace seguir siendo modélicos. Como dice el propio cantaor, él no imita. Reinterpreta a su manera con su voz y su sentimiento. Estamos, como decimos, ante un cantaor de primera, de Mairena para el mundo.