En Este Momento


Discos
Paco del Pozo
Youkali Music SL., 2016
Antonio Nieto Viso


“En Este Momento” es el nuevo trabajo que nos presenta el cantaor Paco del Pozo, que a sus cuarenta y dos años, nos sorprende con cantes de ahora y de antes. Ocho temas para escucharlos con mucha atención por su alto contenido personal y artístico.



Durante bastantes años he escuchado cantar a Paco del Pozo, sobre todo en Madrid, por esta razón, digo que ha experimentado un espectacular avance en su carrera, creada, paso a paso, sin prisas, para ir rebuscando en su inteligencia flamenca y encontrar nuevos caminos de expresión, sin olvidarse de las esencias intemporales del Cante, ese que se formó hace más o menos dos siglos, ya que no es el momento de buscar la partida de su nacimiento, aunque si hay que buscar su origen en las distintas culturas para llegar hasta aquí.

Dicho esto, voy a dejar constancia por escrito de todo lo percibido con la puesta en el escenario de la vida flamenca de este cantaor, que nos sorprendió por primera vez cuando el año 1997 ganó la Lámpara Minera del Festival Internacional del Cante de las Minas que celebra anualmente en la localidad murciana de La Unión.

“En Este Momento” no reciben las guitarras de Manolo Franco y Paco Vidal con una canción por bulerías formada con buenos arreglos. Copla y Flamenco conviven con sonidos lejanos, pero sin perder un ápice de autenticidad.

Sin darnos cuenta, el cantaor nos lleva a los estilos básicos, un patrón en el que Paco Vidal le marca el tono con la guitarra para que el vocalista, Paco del Pozo, nos cante su versión del cante por cabales en los estilos de El Planeta, El Pena, y Silverio, en tres tercios bien diferenciados el uno del otro, para que lo comprendan todos los cabales del Cante, destacando en todo ello la mano y la sabiduría de José de la Tomasa. Son quiebros sonoros novedosos que sin romper el esquema no se separan de lo que es la tradición oral que nos dejó Silverio.

Y sigue el Cd. con José de la Tomasa, aportando su sabiduría y casta para que Paco del Pozo con bellos melismas nos entusiasme con la granaína basada en Manuel Vallejo. Destaca la personalidad para manejar el sonido con el fandango como origen de la granaína, que vuelve a retomar sabiamente con el toque de Juan Ramón Caro.

A mi juicio, lo más sugerente, donde más ha arriesgado el madrileño, ha sido en una bellísima canción como preludio de una petenera expresada con todas las de la ley en sus principios algo más rápidos, como para bailar.

La guitarra, perfectamente sincronizada en las manos de José Luis Rodríguez marca las pautas a la malagueña de don Antonio Chacón, pero no se queda aquí, nuestro cantaor se acuerda del Chato de las Ventas, su paisano, para cerrar con ecos aloreños, que es uno de los lugares donde empezó todo. Sus facultades le han dado la solvencia para estos cantes libres que premia al artista que dispone de buenas facultades.

De nuevo, Juan Ramón Caro como guitarrista, se pone al lado del intérprete para expresar una genuina guajira según Cayetano Muriel, que continuaron Antonio Ranchal y Luis de Córdoba. Hace muy bien Paco reivindicando versiones de grandes artistas; sabe muy bien rematar con ecos marcheneros como cierre a este cante de ida y vuelta.

A lo largo de este recorrido vanguardista y ortodoxo a la vez, el cantaor se ha introducido en el corazón de Triana para cantarnos esas soleares que se gestaron en Sevilla al otro lado del Guadalquivir. Para acompañarle a elegido a Manolo Franco, un hombre modesto, sencillo, pero que conoce todos los secretos del toque para el cante; esta es la razón por la que los dos han hecho filosofía flamenca clásica, un recuerdo al pasado desde el presente que estamos viviendo.

Otro guitarrista sevillano, Antonio Carrión, al que tanto queremos, se une al madrileño en los fandangos naturales de alto contenido con la temática adecuada de caminar por la vida con algunos desengaños incluidos en la temática de lo quiere transmitir, en que la inspiración y la poesía se han unido para adecuarse a las circunstancias.

El punto y final de este trabajo, lo expresa con el agradecimiento bajo la emoción contenida, con el tema “Oblivion” como homenaje para el gran escritor, poeta, y flamencólogo Félix Grande, que despedimos para siempre en Tomelloso el 30 de Enero de 2014. Félix Grande, todos los que tuvimos la suerte de conocerlo y tratarlo nos enseñó muchas cosas. Paco del Pozo le apreció y admiró, por eso, con la música de Astor Piazzola y letra del propio Félix, le dedica con todo su cariño esta bella melodía cargada de melancolía por el amigo perdido, pero con los buenos recuerdos en su memoria; para ello se ha valido musicalmente de la guitara de José María Gallardo del Rey.

Por mi parte, nada más que decir de este genuino trabajo. Le deseo a Paco del Pozo que se ponga manos a la obra para que la inspiración y su arte, le ayuden a sacar nuevos trabajos.