El riguroso e inspirado talento
de Cristina Cruces ha liderado un planteamiento
de abordaje de la realidad flamenca, inédito
al presente: un tratamiento prosopográfico
que, partiendo de una fígura central,
se abre en estrella, como un tela de araña,
para incluir la vida circundante. De esta
manera, se accede a un panorama completo
del artista, su repertorio, sus colaboradores,
sus maestros, sus competidores y contemporáneos
en general y, en fin, de las circunstancias
sociales y condicionantes históricos
en que su arte flamenco ha brotado, crecido,
triunfado...: en la VIDA. Es una metodología
eficiente que convendrá retomar a
partir de hoy, aplicándola a otras
figuras centrales.
El proyecto, patrocinado por la Junta de
Andalucía, pivotaba sobre la figura
de Pastora Pavón, “Niña
de Los Peines”, a partir de sus registros
en placa, trasferidos al pulcro sonido del
CD. Incluye un análisis de los palos
recogidos, las letras, acompañamientos
en estos discos y vidas de los guitarristas;
la biografía de la estrella, estudios
foniátricos y musicológicos
de la misma, las informaciones en prensa
sobre ella, exposición de fotos,
discografía, una selecta antología
de los registros de artistas contemporáneos,
comparaciones con los mismos y las mútuas
influencias apreciadas, etc.
De esta manera se adquiere una visión
de conjunto, sin renunciar a la concentración
exhaustiva en el detalle. Fruto de todo
este impulso investigador, es el Ensayo
de conclusión de la citada Cristina
Cruces, y el Congreso que, sobre este trabajo
ciclópeo se convoca en Sevilla a
finales de noviembre de 2005. La conferencia
brinda información sobre el proceso,
y facilita algunas sobresalientes revelaciones
y conclusiones a que han llegado los investigadores,
las cuales imponen el replanteo de opiniones
que circulaban como tópicos indiscutibles,
mientras que confiman otras, hasta ahora
discutidas, y avanzan propuestas nuevas.
La flamencofilia se encuentra así
con una parada de postas, a partir de la
cual reemprenderá el camino del conocimiento
con nuevas caballerías. No se trata
sólo de lo que hemos aprendido sobre
Pastora, sino también sobre el Mochuelo,
La Satisfecha, Chacón, Montoya, Escacena,
Niño Medina, Molina, Vallejo, el
de la Jeroma, Manuel Torre, Marchena, Niño
Ricardo, Tomás, Melchor, etc., los
ambientes y los públicos de dos épocas
gloriosas del flamenco, en las que imperó
la presencia impar de La Niña de
los Peines.
Contratación
