- Las cuatro FIESTAS DEL CANTE DE LOS PUERTOS
(1971-1974) catálogo y recuento de
cantes perdidos y documentados.
A comienzos de los años
setenta del siglo pasado, por iniciativa
de Luis Suárez, se organizaron en
El Puerto de Santa María, anualmente,
las llamadas “Fiestas del Cante de
los Puertos en que se dieron a conocer ciento
sesenta y cinco cantes, entonces desconocidos
o dados por perdidos. Fue el resultado de
un impresionante trabajo de campo y de documentación
lo que permitió que cantes como toda
la escuela de Sanlúcar, casi sesenta
cantes desconocidos y toda una constelación
de siguiriyas, soleares y tonás,
además de los corridos, fueran dados
a la luz por los propios trasmisores y depositarios
de la tradición oral mantenida en
sus familias. A las Fiestas y los recitales,
se añadieron conferencias y jornadas
previas que permitieron situar cada cante
recuperado en su contexto, su reiteración
en el tiempo y la fijación de las
líneas trasmisoras que nos los conectaban
a períodos anteriores.
- Gitanos
de Cádiz y los Puertos. Su condición
jurídica y social.
Con documentación de primera mano,
se trata de situar los primitivos asentamientos
gitanos en las ciudades de la Bahía
de Cádiz, su repercusión
en la demografía, su integración,
sus desventuras y el tratamiento que recibieron
en las Leyes que se dictaron desde el
siglo XV hasta el siglo XVIII. Las galeras,
los arsenales y las minas como presidios
y su reflejo en la forja de cantes.
- Corridos,
corridas o carrerillas. El Romancero oral
de los gitanos bajoandaluces, germen del
cante flamenco.
Desde 1958 en que descubrí una
rara rama del romancero de tradición
oral ininterrumpida entre los gitanos
de Andalucía la Baja, he logrado
tener el mayor corpus de romances de tipo
épico e histórico que pueda
hallarse en cualquier parte del mundo
hispánico, incluyendo las comunidades
sefarditas de Oriente. Ello me ha permitido
conectar esta recolección con los
cuatro romances recogidos por Estébanez
Calderón , en 1838, con las encuestas
entre gitanos de Cádiz y de Triana
de Manuel Manrique de Lara, en 1916 y
con los dos romances recogidos en 1922
por Álvaro Picardo, en Cádiz.
Pero, a la vez, se ha podido documentar
esta costumbre de cantar romances viejos
por los gitanos bajoandaluces desde tiempos
muy remotos. La deturpación y el
fragmentismo de este Romancero particularísimo
ha propiciado la aparición de trozos
y formulas romancísticas breves,
de tres y cuatro versos, que han tomado
una trayectoria distinta y a los que se
les ha dado, en el tiempo, un nuevo cauce
expresivo.
- Bernardo
del Carpio y los gitanos bajoandaluces.
El enorme caudal de textos y músicas
del ciclo de Bernardo del Carpio recogidos
por mí, entre los gitanos de El
Puerto de Santa María principalmente,
no tiene otra explicación que la
identificación de esta casta con
el propio héroe del Romancero.
Sus propias desventuras y el haber estado,
en memoriales desgarradores reclamando
la libertad de sus padres, esposos, hijos,
hermanos, condenados a penas de galeras,
en los arsenales o en las minas de Almadén,
los ha identificado con un héroe
que pasa toda su vida reclamando a Alfonso
El Casto la libertad de su padre, el conde
de Saldaña, preso, en le Castillo
de Luna. Llega a tal punto su identidad
que hasta adoptan su nombre, Bernardo,
y su apellido, Carpio, desde el siglo
XVI hasta la actualidad.
- Cantes de
Cádiz y los Puertos.
La personalidad de esta comarca cantaora-
guitarrística y bailaora, también-
en la que predomina el llamado “sector
intimista”, frente al “artisteo”
de otras, además del enorme caudal
de cantes que en este solar se han ido
forjando, aconsejan un estudio pormenorizado
y serio del conjunto de estos cantes.
La aplicación de métodos
científicos, hurtados a otras disciplinas
como la filología, la musicología,
la antropología, la historia...
y un trabajo de campo concienzudo, realizado
en épocas en que pudo hacerse,
han dado abundante frutos y permiten acreditar
la riqueza de formas que han influido
en otros centros cantaores.
- El fragmentismo
en el Romancero de los gitanos bajoandaluces.
El sistema cuaternario (Menéndez
Pidal, Morley, Amelia García Valdecasas...)
aplicado a la conservación de versiones
fragmetarias cortas, procedentes de incipit,
exordios extranarrativos o paranarrativos,
o de poscripta de romances, además
de formulas compartidas o no, sorprendidas
en medio de un recital de cualquier cante,
refleja, y bien, su procedencia y origen.
La reiteración en el tiempo y su
fijación en la tradición
son el presagio de una nueva concepción
de cómo se han forjado los cantes
matrices y sus consecuencias y secuelas.
- La tradición
atípica. Estudio de los romances
grabados por Antonio Mairena.
La tradición que llamo atípica
, en sus vertientes mediata, transculturada
y espuria, se dan en todos y cada uno
de los romances que dejó grabados
en disco Antonio Mairena. El estudio de
cada uno de ellos, de sus fuentes y de
las consecuencias que han tenido en la
discografía posterior es ,en síntesis,
el meollo de esta conferencia.
- La Nochebuena
entre los gitanos de la Baja Andalucía.
Seguramente es el momento en que más
distendidamente –y en las bodas,
en los dichos, en los bautizos..--, se
muestren tal como son los gitanos. La
reunión solidaria y doméstica
es como un renuevo de manifestaciones
que han estado soterradas y que afloran
en esta fiesta. Haber abrazado, desde
que se conoce su presencia en Andalucía,
la religión mayoritaria, aunque
sin abandonar las artes adivinatorias
o la nigromancia, por ejemplo, y la presencia
–documental— de otra casta,
los negros, tiene en las históricas
manifestaciones en esta fiestas sus peculiares
connotaciones. Y a la vista quedan.
- El Concierto
de Cante Flamenco del año 1922
en Cádiz.
Frente al fracasado Concurso de Granada,
es preciso poner en valor cuánto
de lo mucho y bueno que los hijos de Enrique
“El Mellizo” transmitieron
a la posteridad en este Concierto organizado
por Álvaro Picardo Gómez,
en Cádiz. Los preliminares, su
gestación, su desarrollo y sus
consecuencias posteriores no han sido
analizados todavía en su exacta
dimensión y sus consecuencias posteriores.
- El nombre
de “flamenco”, ¿una
metonimia?
Se trata de conjurar todas las peregrinas
opiniones que se han vertido sobre este
nombre y ensayar una nueva y documentada
teoría sobre su posible origen.
- Chispa,
fuentes, paisaje e interpretación
cabal de Lorca.
Sobre estas cuestiones y el “Primer
romancero gitano” de García
Lorca, desde una visión novedosa,
apoyado en testimonios de personas que
le fueron cercanas, se construye la génesis
de esta obra señera de la poesía
española.
- Curso sobre
cante flamenco.
Durante tres días intensivos, en
sesiones de mañana y tarde, se
imparte este curso que aborda el flamenco
desde todas sus perspectivas y sirve tanto
al iniciado como al que no lo está.
Además de veinte lecciones, con
coloquios, se apoyará en audiciones
preferentemente de grabaciones domésticas
y actuaciones en vivo.
- La Saeta
Resultado final de un largo recorrido
tradicional. Desde las saetas del pecado
mortal y las inculcadas por los misioneros,
sobre todo los franciscanos, y las devotas
en los actos litúrgicos de Cuaresma,
hasta las flamencas.