
Guión,
dirección y exposición: Génesis
García
Baila Nadia Márquez
Grupo: cante, guitarra, palmas, cajón
En esta conferencia ofrezco un marco explicativo
del erotismo en el baile y sus distintas
formas de manifestarse en el flamenco.
Los bailes blancos nos sirven
para volar sobre la tierra
hacia zonas en las que el sólo espíritu
fecunda el alma, para los románticos
que nos inventaron en flamenco, el alma
nacional. Lo veremos en nuestros primeros
bailes, en los que el folklore blanco y
bendito de inocencia virginal todavía
no había cuajado en flamenco negro
y maldito de culpa sexual. Posesión
dichosa del baile de cabeza, tronco y brazos
que se eleva como paloma en busca de libertad.
En segundo lugar, hay danzas
rojas, forjadas para fertilizar
la tierra y para garantizar la
reproducción que nos perpetúa
en la sangre, el hueso y carne. Son comunes
a todas las culturas y, a menudo, derivan
en danzas para el comercio carnal, con o
sin moneda de cambio. El comercio carnal
unido al flamenco habitará marginalidades
tangueras con frecuentes incursiones del
rojo al negro que veremos a continuación.
Hay danzas posesas de subsunción
bajo tierra que no son blancas
porque no fecundan el espíritu; ni
son rojas porque tampoco fecundan la carne.
Son las danzas negras de conjura de los
malos espíritus, bailes de cintura
para abajo que se manifiestan alucinantes
bajo la percusión.
Al terminar, nos habremos
conducido por la historia del baile flamenco
en blanco, en rojo y en negro, hasta llegar
al erotismo andrógino del día,
fundido lo masculino y lo femenino en el
género neutro del baile puro y jondo.
Contratación

El
grupo de Baile es opcional, y puede variar
según disponibilidad.